El Mapache, una especie adaptable que encuentra en Sinaloa su hábitat ideal

El mapache, una de las especies más adaptables del planeta, ha encontrado en Sinaloa, especialmente en Mazatlán, un hábitat perfecto. Este animal, pariente del coatí y del panda gigante, genera ternura por su apariencia peluda, la marca oscura alrededor de los ojos y su manera única de manipular alimentos.

Originarios de América y presentes desde Canadá hasta Panamá, los mapaches se han vuelto populares como mascotas, aunque las autoridades de Salud no los consideran domesticables. A pesar de la creciente urbanización, Sinaloa, con su clima cálido y flora de selva caducifolia, ofrece un excelente hábitat para estos animales.

La adaptabilidad del mapache es notable, interactuando bien con humanos y alimentándose de alimentos desechados. En Sinaloa, se han convertido en atractivos turísticos, especialmente en Mazatlán, donde salen en busca de comida en la laguna y en el cerro del Faro Mazatlán.

Aunque algunos los han llevado a Europa y se menciona incluso Asia, en estos lugares se consideran una especie invasora que genera problemas. Es esencial destacar la importancia de preservar y proteger a esta especie, especialmente en su hábitat natural.

El Día Internacional de los Mapaches, establecido el 12 de abril, busca concientizar sobre la conservación y protección de esta especie. En Sinaloa, el mapache no solo es una parte esencial de la biodiversidad, sino también un símbolo de la riqueza natural que el estado tiene para ofrecer.