Descubre la magia de la Laguna Iguanero

La historia del municipio de El Rosario, uno de los cinco Pueblos Mágicos con los que cuenta el Estado de Sinaloa, se basa principalmente en su época de auge minero, en la cual se explotaron miles y miles de toneladas de metales preciosos como el oro y la plata.

Durante dicha época, El Rosario llegó a convertirse en uno de los lugares más prósperos del noroeste del país, por el aporte económico que este municipio generaba, al cual en su momento llegaron inversionistas estadounidenses y alemanes, quienes fueron los encargados de la explotación de los minerales.

En El Rosario aún quedan vestigios importantes de la actividad minera que a la postre se han convertido en los principales atractivos turísticos, tal es el caso de la Laguna del Iguanero.

Dicho cuerpo de agua se encuentra en medio del casco urbano de la cabecera municipal, rodeado de colonias que se fueron formando con el paso del tiempo.

Si nos preguntamos cuál es la relación que tiene la Laguna del Iguanero con la minería en Rosario, la respuesta nos la dice el historiador y cronista rosarense Leopoldo José H. Bouttier, ya que antes de ser una laguna, este cuerpo de agua fue un yacimiento.

Expone, que fue a finales de la década de 1890 cuando la empresa «Minas del Tajo» descubrió un yacimiento de minerales en lo que hoy es la Laguna del Iguanero.

«La Laguna del Iguanero, uno de los sitios más hermosos de nuestra ciudad y que es uno de los atractivos turísticos, en sus orígenes fue una mina a cielo abierto, en donde la compañía Minas del Tajo, que era la compañía minera que explotaba los minerales en Rosario, en el año de 1897 hace el descubrimiento de una veta enorme, la cual llamaron la veta de San Marcos», dice.

Para la empresa minera sería un descubrimiento importante, ya que se trataba de una veta de plata fina, de alta ley y una longitud de diez metros de ancho.

Después del descubrimiento de dicho yacimiento, fueron varios años los que se trabajó en la mina de San Marcos y se lograron extraer grandes cantidades de minerales.

Con el paso del tiempo, el gran pozo de esta mina a cielo abierto, tiene conexiones con los ríos y veneros, lo que llevó a que este pozo se fuera inundando poco a poco, cuando se dejó de explotar.

«Cuando se cierran las minas formalmente en el año de 1945, este pozo comienza a inundarse y a dar paso a lo que en la actualidad se le conoce como la Laguna del Iguanero», explica.

Después de muchos permanecer como una simple laguna y sin darle la importancia que esta merecía, gobiernos en turno le fueron invirtiendo recurso para rescatar este sitio y convertirlo actualmente en uno de los sitios más visitados en El Rosario.

«La antigua veta de San Marcos, hoy Laguna del Iguanero, es una de las maravillas y testigos de la historia rosarense», señala el historiador.

La Laguna del Iguanero, de casi un kilómetro de longitud, cuenta con un pequeño islote en la parte central, al que se puede llegar a través de un puente colgante.

Se dice que en las profundidades de este manto acuífero existen varios túneles, los mismos que conectaban la zona minera en épocas pasadas. Desde su formación, esta zona lacustre se convirtió en el hogar de varias especies de peces, tortugas, iguanas y patos. Además, en temporada de lluvias, se enmarca con exuberante vegetación.